Los Persuasores
Roger Moore (archi famoso en españa por su papel protagonista en la serie El Santo), Tony Curtis, acción, buenos guiones, lujo, glamour, coches rápidos, mujeres espectaculares y toda Europa como escenario pueden verse en esta serie de culto -creación de Robert Baker.
Curtis era Danny Wilde, un playboy norteamericano con modales de cowboy. Había ascendido desde el bajo fondo hasta convertirse en un magnate petrolero. A cargo de Roger Moore estaba Brett Sinclair, un aristócrata británico también millonario y playboy pero con el estilo y la elegancia propias de la nobleza. Juntos lograron una química perfecta: funcionaban en contrapunto; al principio eran rivales y después se hicieron inseparables amigos. Galanes maduros y millonarios, fueron rescatados de la cárcel por el Juez Fulton, quien los convocó para resolver casos difíciles.
La serie estaba llena de hermosas jovencitas, y ubicaba la acción en lugares paradisíacos como la campiña inglesa, París, Roma o Milán. Fue traducida a 23 idiomas diferentes y aún hoy se sigue dando en diferentes países. Un dato curioso: el rol de Danny Wilde pensaban ofrecérselo originalmente a Rock Hudson, pero no pudo ser.
Baker trabajaba acomodando los guiones a los actores, en vez de hacer al revés, como suele ser lo más común. En Europa el éxito del programa bordeaba el delirio; en Australia también; en España sólo duró una temporada. Sólo en los Estados Unidos fue recibida con más frialdad, a raíz de que mostraba ese país como una "antigua colonia de Su Majestad Británica" e inferiorizaba sus costumbres frente a los usos ingleses...
Además de que el miembro norteamericano del dúo aparecía como un grosero advenedizo en comparación a su distinguido compañero. Al término de la serie Roger Moore emplearía esta distinción en uno de sus más célebres personajes, esta vez de la pantalla grande: James Bond, el implacable agente 007.






