El Capitán Trueno
El 14 de mayo de 1956 con A sangre y fuego , a 1,25 pesetas, se publicaba el primer episodio del Capitán Trueno. ¿TE ACUERDAS), el canal nostálgico de ésElx rememora las aventuras de este personaje que hizo "soñar con la libertad" a varias generaciones. Por este motivo hemos querido rendir homenaje a este cómic, que cumple 50 años.
El Capitán Trueno es un caballero español de la Edad Media. Acompañado por Goliath y Crispín y en ocasiones también por Sigrid, novia de Trueno y reina de Thule, se dedica a recorrer el mundo.
Personajes
El Capitán Trueno: Siempre soñé con escribir las aventuras de un caballero andante, y Editorial Bruguera me brindó la ocasión. Este caballero es fuerte, simpático, lucha con noble idealismo moral por la justicia, la libertad, la fraternidad, la paz (...) Su papel fue a menudo el de hacer que masas de gentes tomaran conciencia de la bestial explotación a que eran sometidas por un grupo de vampiros (...) Si algo se le puede reprochar es que desde un punto de vista estético, el Capitán tiene todos los defectos de los héroes positivos de la novela soviética mala... jamás tiene una flaqueza. Jamás tiene nada que reprocharse... Es el hombre que se reprime constantemente para estar a la par con los ideales que defiende... Esta cita de Víctor Mora nos define perfectamente al personaje principal de la serie, tanto en los aspectos positivos como en los negativos.
Goliath: El personaje preferido por dibujantes y lectores. Los primeros porque parece ser que era muy cómodo de dibujar y los segundos por su simpatía. Es un tragaldabas que no puede pasar más de una hora sin comer. Si hay algo que le guste más que la comida es una buena bronca, en las que hará uso de su toma-toma o demostrará a sus contrincantes porqué le llaman el Cascanueces (la cosa tiene que ver con las cabezas). Si hay alguna mujer robusta que se cruce por el camino de nuestros héroes ésta se enamorará perdidamente de Goliath, lo que le costará más de un disgusto. Es especialista en tirarse del globo cuando no hay más lastre.
Crispín: El personaje más joven y, quizás, con el que más se identificaban los lectores jóvenes. Es hijo del conde de Normandía, pero, al morir su madre, es dejado bajo custodia de nuestros amigos, convirtiéndose con el tiempo en escudero de Trueno. Las bromas entre Maese Goliath y Caballero Crispín son de los episodios más memorables de la serie. A medida que va avanzando la serie se irá convirtiendo en un verdadero donjuán con las muchachitas de su edad y cada vez adquiere mayor protagonismo, llegando correr aventuras por su propia cuenta, especialmente en EL CAPITÁN TRUENO EXTRA.
Sigrid: Todo caballero ha de tener una dama y Trueno no iba a ser menos. Sólo que en este caso, además de ser constantemente raptada es algo más. Sigrid es reina de la isla de Thule y no es la típica damita que espera en el balcón de su castillo la llegada de su amado (no quiere esto decir que a veces no le ocurra eso). Acompaña en muchas aventuras al trío protagonista, convirtiéndose este en cuarteto, y en más de una ocasión le ha salvado la vida a estos, algo que era inconcebible en los años en los que nació el Trueno. Además de esto también fue revolucionaria en otro detalle: Sigrid y Trueno siguen sin casarse. Conviven juntos, aunque en habitaciones separadas, y son considerados casi como matrimonio, pero no están casados (¿pareja de hecho?).
Autores del Capitán Trueno
Los creadores de El Capitán Trueno fueron Víctor Mora y Ambrós. El primero se ocupó de los guiones y el segundo de los lápices. Posteriormente, debido a la cantidad de trabajo, ambos tuvieron que buscar colaboradores: a Víctor lo ayudaron Ricardo Acedo (cuadernillos del 26 al 45), Jordi Bayona (escribió algunos episodios en El Capitán Trueno EXTRA) y Cassarel (pseudónimo de Vidal Sales, que intervino en los episodios del Pulgarcito).
A Ambrós le ayudó, en un principio, Beaumont (pasando a tinta sus dibujos) y, cuando abandonó la serie, le sucedieron gran cantidad de dibujantes: el propio Beaumont, Buylla, Tomás Marco, Tinoco, Ángel Pardo, Martínez Osete, Casamitjana, Díaz, Escandell, Bao, Carrión, Casanovas, Torregrosa, Julio Briñol, Ubeda, Comos, Fuentes Man, Grau. A todos estos se les obligaba a imitar el estilo de Ambrós o de Ángel Pardo (el único junto con Fuentes Man que conservó su propio estilo), llegando hasta tal punto que se les obligaba, en la mayoría de los casos a recortar cabezas pintadas por estos dibujantes y pegarlas sobre dibujos suyos. Muchas veces estas cabezas se convertían en cuerpos, por lo que, en cierta época, es muy común encontrarse la misma cara repetida varias veces en una misma historieta, e incluso que hubiera personajes de Ambrós y Pardo entremezclados entre sí, e incluso la repetición de viñetas completas retocadas, simplemente. Además, excepto a Pardo y a Fuentes Man, se les prohibía firmar, teniendo incluso que imitar la firma de Ambrós, en algunos casos.
Luego vendrían Antonio Bernal, Amador García, Jesús Blasco, Luis Bermejo, Jesús Redondo, John M. Burns, Rafa Fonteriz y Francisco Nájera (a esto añado yo dos dibujantes que no llegaron a publicar su obra: Jaime Marzal y Jaime Brocal Remohi). Estos dibujantes son todos de épocas más modernas (años 80 y 90), excepto Bernal que, además de las portadas para el Trueno Color, publicó en el EXTRA un curso de dibujo (en el que también hubo de utilizar caras recortadas). A ellos se les permitió expresar su estilo con absoluta libertad, excepto a Amador García, que lo único que hizo fue terminar y entintar la historia de Ambrós que se publicó en La Historia de los Cómics de Toutain Editor.
Cabe también decir que la mayoría del texto manual de la colección se la debemos a la fabulosa mano de Ángel Duque uno de los mejores y más entrañables rotulistas españoles.






