Vamos a cantar
Fuero unos libritos que te regalaban con los frutos secos: pipas, kikos o maíz tostado etc.
El librito era como dos veces una caja de cerillas y llevaba en su interior varios apartados: la canción de moda y otros para colorear (dibujo de muestra en color y otro para que el niño o la niña, pudiera pintarlo con lápices de colores).
Estos ejemplares se hicieron muy populares ya que el consumo de frutos secos estaba muy extendido entre la población infantil y adulta de los años sesenta.





