Caja sorpresa para niña
Miles de niñas acudían "peseta" en mano a comprar estos magníficos juguetitos. Se llamaban sorpresa, pero todas las niñas sabían lo que les iba a salir la mayoría de las veces. Pero la ilusión era siempre latente; era como si esperaran algo nuevo, algún objeto que causara las miradas de emoción de otras niñas y niños.
A diferencia de los "sobres sorpresa"; éstas eran cajas de cartón, con dibujitos que indicaban la mayoría de las veces cual era su contenido. Cacharritos de cocina, hechos de un plástico inyectado que ya empezaba hacer furor en los juguetes españoles.




