Buzos u hombres-rana
Un clásico del kiosco. Quizá los únicos que llegaron a equipararse con los indios y vaqueros. Los niños de la época jugaban con estos muñequitos de plástico a imitar su serie favorita: "Viaje al fondo del mar" y estos buzos eran ideales para recrear escenas submarinas donde podían acompañar otros juguetes que salían en los "sobres sorpresa".
El plástico inyectado lo invadió todo desde los sesenta y el sector del juguete no fue ajeno a este nuevo material que permitía creaciones y novedades permanentes como hasta entonces no se había conocido.
Pulseras ,gafas de sol, cámaras de fotos, menajes de cocina , cochecitos , tentetiesos muñecos hinchables , soldaditos , y una variedad interminable de chucherías infantiles dotaban de un aspecto multicolor y abigarrado a los estantes del kiosco. Un buen ejemplo de la aceptación del plástico lo tuvimos con los Buzos u Hombres-Rana. Costaban una peseta y durante la década de los sesenta fueron junto a los indios y vaqueros los auténticos reyes del kiosco.






